Desde 1973, Luis opera su carrito en la Plaza de Aguadilla. Con carácter orgulloso y divertido, atiende personalmente a cada comensal. Su experiencia de cinco décadas se refleja en el pique tradicional que acompaña a la salchicha y logra ese sabor característico del auténtico carrito de hot dog puertorriqueño.
Desde 1973, Luis opera su carrito en la Plaza de Aguadilla. Con carácter orgulloso y divertido, atiende personalmente a cada comensal. Su experiencia de cinco décadas se refleja en el pique tradicional que acompaña a la salchicha y logra ese sabor característico del auténtico carrito de hot dog puertorriqueño.