
Entre las montañas de la cordillera central en Jayuya, a sobre 2,000 pies de altura, Hacienda Prosperidad plantó sus primeros árboles sin imaginar que hoy en día estarían ofreciendo a la isla lo mejor del café. Después de más de 50 años de trabajo arduo, que unió a tres generaciones, la Hacienda Prosperidad ofrece recorridos y talleres de café como: De la semilla a la taza, que describen como una experiencia sensorial única.

Entre las montañas de la cordillera central en Jayuya, a sobre 2,000 pies de altura, Hacienda Prosperidad plantó sus primeros árboles sin imaginar que hoy en día estarían ofreciendo a la isla lo mejor del café. Después de más de 50 años de trabajo arduo, que unió a tres generaciones, la Hacienda Prosperidad ofrece recorridos y talleres de café como: De la semilla a la taza, que describen como una experiencia sensorial única.