The Beach House reconoce el spot privilegiado que tiene. Cruzando la calle hay una lomita con sillas y tiki torches donde, al caer el sol, el contraste de montañas, palmeras y olas forma una de las mejores puestas de sol de Puerto Rico.
The Beach House reconoce el spot privilegiado que tiene. Cruzando la calle hay una lomita con sillas y tiki torches donde, al caer el sol, el contraste de montañas, palmeras y olas forma una de las mejores puestas de sol de Puerto Rico.