Un clásico del oeste desde hace más de 100 años. Cuando te des la vuelta por Rincón, no dejes de probar sus ricos postres acompañado de un café. Antes de irte, pide uno o dos brazos gitanos para llevar y acumula par de puntos con quien necesites hacerlo.
Un clásico del oeste desde hace más de 100 años. Cuando te des la vuelta por Rincón, no dejes de probar sus ricos postres acompañado de un café. Antes de irte, pide uno o dos brazos gitanos para llevar y acumula par de puntos con quien necesites hacerlo.