Un familiar de don Tico, dueño de Rancho T, recuerda que allí se iba a cantar y a comer lechón: podías pedir tu parte favorita y la cortaban al momento, de la vara a tu carro. Hoy sigue la tradición del mejor lechón de Lares, disponible para llevar.
Un familiar de don Tico, dueño de Rancho T, recuerda que allí se iba a cantar y a comer lechón: podías pedir tu parte favorita y la cortaban al momento, de la vara a tu carro. Hoy sigue la tradición del mejor lechón de Lares, disponible para llevar.