Revoltillo Altamira BakerySuministrada
QUÉ COMER

Altamira Bakery: 1,800 sándwiches de bistec al mes y tres generaciones de historia

Mariana Betancourt

De un vistazo

Ideal para:
Empezar el día bien y disfrutar de un buen almuerzo entre amigos.
Accesibilidad:
Estacionamiento disponible para al menos 35 vehículos.
Precios:
Los precios varían desde tostadas con mantequilla a $2.25 y sándwiches hasta $11.95. El precio fijo de los almuerzos es de $12.99.
Ambiente:
familiar, acogedor y hogareño.
Horario:
Lunes a viernes, de 6:00 a.m. a 8:00 p.m., y los sábados y domingos, de 6:00 a.m. a 5:00 p.m.
Dirección:
19 Av. Luis Vigoreaux, San Juan, 00966
Web:

El horno de Altamira Bakery se enciende desde las 3:30 de la mañana. Al mes, venden más de 6,000 sándwiches y 1,800 de ellos son de bistec, pero la clave del éxito de este negocio, donde te hacen sentir como en casa, trasciende las recetas. Está en la historia familiar y en el sentido de comunidad que se extiende a cada rincón de la panadería, el mismo que llevó a su quesito al Top de la Comunidad de Platea en 2025.

Aquí todo el mundo se conoce, se saluda en un ambiente para empezar la mañana feliz
José Carlos Hernández, gerente
Altamira Bakery Hero
Foto: José Carlos posa en el nuevo local de Altamira Bakery (Mariana Betancourt).

En medio del auge de cafeterías de especialidad, el nuevo local de Altamira Bakery, ubicado en la Avenida Luis Vigoreaux, apuesta por mantenerse accesible. Para Hernández, esto es “una panadería cubana de familia”, donde el café y el pastelillo son parte de la rutina. 

Una historia de tres generaciones

La historia de Altamira Bakery empezó en 1987 en Guaynabo. “Mi papá y su tío fundaron Altamira Bakery”, cuenta Hernández, quien es parte de la tercera generación. Luego el negocio pasó a manos de sus primos, que lo mantuvieron abierto por décadas.

Bistec Altamira Bakery
Foto: Sándwiches de Altamira Bakery (Suministrada).

Hace dos años, la panadería tuvo que cerrar en su local original. “Siempre hay un propósito”, comenta Hernández. “Este local que encontramos, que se nos apareció, nos ha dado la oportunidad de regresar, pero regresar mucho más grande”.

Con la reapertura en septiembre, el equipo también creció. Hernández y su primo, ambos de la tercera generación, ahora cuentan con un nuevo socio, Reinaldo Vega.

El regreso exigió una apuesta importante. “Logramos una inversión inicial de casi un millón de dólares”, indica el gerente. Hoy emplean a 25 familias de Puerto Rico. 

Local nuevo Altamira Bakery
Foto: La fachada de Altamira Bakery en Guaynabo (Mariana Betancourt).

Un lugar para todas las horas

El local es amplio, con más de 20 mesas y la decoración es sutil porque el protagonismo es de la comida. Como en toda panadería, abunda la conversación de una clientela que se caracteriza por su lealtad. 

“La familia por tantos años, ha hecho un excelente trabajo de mantener esa lealtad de la clientela [...] y poder llevar ese nombre de Altamira en grande”, dice Hernández. 

Cubano Altamira Bakery
Foto: El sándwich cubano de Altamira Bakery (Suministrada).

Almuerzos, desayunos y barra. Los desayunos se preparan al momento y conforme avanza la mañana entran en escena los almuerzos diarios de comida criolla preparados por el Chef Beautiful, con opciones como pollo asado, costillas BBQ, fricasé de pollo y pastelón. El caldo gallego casi siempre está disponible y el sancocho llega los sábados. Cada almuerzo tiene “un precio módico de $12.99”. 

También hay una barra con vino, cerveza y coctelería, acompañada de tapas como ceviche, jamones y tablas de queso. El local suma un salón de actividades para eventos corporativos y actividades que permanece en remodelación. 

Lo que debes pedir 

Sandwich de Bistec
Cubano
Quesito

El sándwich de bistec. Es el ícono de la casa, con la carne preparada al momento, papitas, ketchup, mayonesa, cebollitas y tomate. “Estamos poniéndolo bien grueso para que usted esté bien contento”, asegura Hernández.

El cubano, el medianoche y el de pernil. Junto al de bistec, el cubano y el medianoche son los más solicitados. El jamón de pierna y el pernil se hornean a diario en las propias instalaciones de la panadería. También hay pastrami, y quien prefiere otra proteína tiene el pavo asado, que se prepara con “una receta familiar especial”.

Los quesitos. La comunidad de Platea los eligió como favoritos en la votación del 2025. “Se hacen todos los días con mucho amor y mucho cariño”, dice el gerente. Los pastelillos de carne y las croquetas de jamón completan la vitrina.