Quebradillas es conocido como "La Guarida del Pirata" por las historias que cuentan que el pirata puertorriqueño Roberto Cofresí usaba estas costas para contrabandear y esconderse durante el siglo 19. Sin embargo, los quebradillanos no solo están orgullosos de sus historias, sino también de su gente y de su gastronomía por postres como la mazamorra, descrita como una especie de crème brûlée de maíz, pero sin azúcar quemada por encima.
En este pueblo norteño hay playas, leyendas y espacios históricos como el Túnel de Guajataca. Iris Esther González González, de 78 años, residente del barrio Los Cocos y diseñadora de interiores retirada, nos invita a recorrer los orígenes de su pueblo natal.
🚂 Qué Hacer
La American Railroad Company of Puerto Rico comenzó a construir este túnel en 1904 para conectar a Quebradillas con Isabela a través del cañón del río Guajataca. El túnel funcionó hasta 1957, cuando cerró el ferrocarril. En el año 2000 el gobierno de Puerto Rico lo declaró monumento histórico. Hoy está abierto al público con un camino conduce hasta la playa de Guajataca, conocida por su arena blanca y su oleaje fuerte. No es apta para bañistas, pero se puede caminar por el sendero y disfrutar del paisaje costero.
Aquí conviven la naturaleza y las leyendas. La tradición popular en Quebradillas sostiene que el pirata Roberto Cofresí utilizaba esta playa como guarida y que compartía parte de sus ganancias con los más necesitados. Las ruinas del fortín permanecieron olvidadas hasta que se redescubrieron en 1952 y por eso Quebradillas carga con el apodo de "La Guarida del Pirata".
Entre las montañas de Quebradillas y San Sebastián se extiende este embalse artificial, construido en 1929. No se permite nadar en sus aguas, pero sí es un punto reconocido para pescar róbalo, tilapia y otras especies, además de pasear en kayak.
Ubicado en el kilómetro 103.7 de la carretera 2, este mirador ofrece una vista panorámica de la costa entre Quebradillas e Isabela. Desde ahí puedes observar el Túnel de Guajataca y probar las empanadillas de La Bandera Foodtruck. Los fines de semana, artesanos locales suelen vender sus piezas en el lugar.

Conocido oficialmente como Roller Vertical Exploration Skatepark, este espacio para patinetas, patines y BMX está hecho completamente en cemento y queda en la carretera 485, en el barrio San José. La entrada es gratuita y el parque cuenta con vista al mar, algo que no es común en instalaciones de este tipo.

También conocido como Los Chorritos Pirata, este parque municipal está construido alrededor de un barco pirata con sirenas, cañones y chorros de agua, pensado especialmente para niños. Cuenta con una piscina de cuatro pies de profundidad y facilidades adaptadas para personas con impedimentos físicos. El parque suele cerrar temporalmente para mantenimiento, así que conviene confirmar el horario antes de visitar.
Ubicado en el barrio San José, este puente tiene una altura aproximada de 125 pies y fue construido en 1906 por la entonces Autoridad de Acueductos y Alcantarillados para cruzar tuberías sanitarias de un extremo a otro de la quebrada. Llegar hasta él implica una caminata de unos 10 minutos por un camino boscoso, así que se recomienda ir acompañado y con calzado adecuado.
🥘 Qué Comer

Con vista directa al Atlántico desde los acantilados de Quebradillas, este restaurante familiar sirve comida boricua tradicional. Entre su oferta, encontrarás mofongos rellenos, langosta, camarones en salsa con arroz mamposteao.
Restaurante con alma de fonda tradicional. Es una parada obligatoria para quienes quieren comida criolla de verdad. En el menú encontrarás ensaladas de carrucho y de pulpo, mofongos rellenos y hasta chillos fritos.

¿Pizza de leña o mofongo tradicional? Aquí no hay que escoger entre ambos. El menú de Hacienda Don Jando combina comida puertorriqueña con hamburguesas, pastas y pizzas horneadas en horno de leña, además de platos como el risotto de gandules con reducción de caña de azúcar.

Este restaurante fundado en 2017 se especializa en comida criolla creativa. Su menú incluye entradas como los Leña Nachos y la Picadera Boricua, junto a platos principales como la Pechuga Monterey y la Pechuga a la Criolla. El mofongo con pulpo y el trifongo también aparecen en el menú.
Restaurante de inspiración italiana con opciones que van desde risotto con langosta hasta pastas adaptadas al paladar boricua. Es ideal para ocasiones especiales y tiene coctelería variada. Cuenta con la sala VIP Roma, reservable para grupos de al menos 10 personas.
Para el postre, aquí se consigue una variedad de dulces confeccionados a mano, entre ellos la mazamorra, el postre insignia de Quebradillas. Iris la describe como una especie de crème brûlée de maíz, pero sin azúcar quemada por encima. Encontrarás también productos como el queso del país, queso de hoja y dulces tradicionales como besitos de coco, gofio y tembleque.







