Puerto Rico alcanzó los 5,019 restaurantes y establecimientos de comida en 2026, un aumento de 25% desde 2020, y el sector genera más de 73,000 empleos, un 40% más que hace seis años. Ante costos operacionales más altos y menos clientes, muchos dueños están ajustando su modelo de negocio para mantenerse rentables.
Los datos provienen del estudio Proyecciones 2026, comisionado por la Asociación de Restaurantes (ASORE) y preparado por la firma Inteligencia Económica, a partir de encuestas a representantes de 898 establecimientos realizadas entre el 15 de septiembre y el 14 de octubre.
¿Por qué es importante? El crecimiento en establecimientos y empleos desde 2020 muestra la aportación de esta industria, mientras los resultados de la encuesta ayudan a entender los ajustes que necesitan los negocios para sostener su rentabilidad.
El 35% de los dueños encuestados contempla cerrar al menos uno de sus locales entre 2026 y 2027. Mientras, el 95.7% de los encuestados reportó costos operacionales más altos que en 2025 y el 57.4% recibió menos clientes.
La presidenta de ASORE, Sonia Navarro, anticipó que los restaurantes podrían dar prioridad a diversificar sus ingresos mediante servicios de entrega, catering, eventos especiales y ofertas de almuerzo, con menos énfasis en abrir nuevos locales.
“Vas a ver menos expansiones, menos abrir paredes, pero sí abrir canales”, sostuvo la presidenta de ASORE, Sonia Navarro, durante la presentación del estudio en el ASORE Restaurant Show, en San Juan.
Empleos y ventas en la industria de restaurantes
Empleos. La industria de restaurantes genera unos 73,309 empleos en 2026, un 40.8% más que en 2020, equivalente a 21,255 empleos adicionales. Frente a 2025, el empleo disminuyó un 0.9%.
La actividad de la industria también sostiene 36,700 empleos indirectos e inducidos. Al sumarlos a los empleos directos, su impacto total ronda los 110,000 empleos en Puerto Rico.
Salarios más altos. El salario promedio en la industria aumentó un 4.9% entre 2024 y 2025. En ese periodo, el promedio de los chefs pasó de $35,780 a $41,480; el de los bartenders, de $24,910 a $28,160; el de los meseros, de $27,940 a $29,690; y el de los cocineros de comida rápida, de $21,500 a $25,130.
Chantal Benet Arbona, vicepresidenta de Inteligencia Económica, atribuyó el aumento salarial a la implementación del alza en el salario mínimo en 2024. Por su parte, Gustavo Vélez indicó que el salario estatal aumentó, en promedio, a $16 por hora.
Suben las ventas. Las ventas de restaurantes aumentaron de $340 millones en enero a $379 millones en julio. Sin embargo, no subió el volumen de ventas ni el tráfico de clientes, lo que aumentó fueron las “ventas nominales”, explicó Benet Arbona, quien también señaló un alza de 3.3% en el precio de la comida fuera del hogar.
Abrir nuevos canales de venta.
Ofrecer menús más reducidos y especializados.
Ajustar los horarios de operación.
Desarrollar ofertas de almuerzo.
Menús especiales para quienes buscan alternativas saludables o con porciones reducidas (ante alza en uso de medicamentos GLP-1).
Eventos especiales de temporada para atraer clientes.
Ofrecer servicios de catering por temporada.
Lo que dicen los dueños de restaurantes
El estudio Proyecciones 2026 recoge la percepción de los dueños sobre la economía, basada en las entrevistas y no necesariamente en los datos específicos de cada restaurante.
Interés en más producto local. Todos los restaurantes participantes indicaron que utilizan algún producto local y un 40% expresó interés en aumentar su uso. El 76.1% señaló que el producto local representa menos del 12% de lo que utiliza.
Las barreras principales para aumentar el uso de producto local son la disponibilidad (73.8%) y precio (64.3%).
Fast-foods venden más. Un 70% de los restaurantes de servicio rápido (fast foods) dijo que vendieron más que en 2025, el único renglón que vio alzas. Mientras que los restaurantes de fine dining reflejaron la mayor caída, con un 80% diciendo que tuvieron ventas menores.
Menos ventas. Un 46.8% de los encuestados dijo que vendió menos en el primer semestre de 2026 que en el último semestre de 2025, la cifra más alta desde que se realiza la encuesta en 2020. Sin embargo, un 38% dijo que vendió más y otro 15% dijo que lo vio igual.
Flujo de clientes. Un 57.4% de los restaurantes dijo que recibió menos comensales que en 2025 y esto se debió a que hay un tráfico menor de personas (72.7%), un alza en precios del menú (54.5%) y más competencia (36.4%).
Márgenes de ganancia. La proporción de restaurantes encuestados que reportó márgenes de ganancia menores de 8% pasó de 77% en el segundo semestre de 2025 a 66% en la medición actual. Aunque esa proporción disminuyó, cerca de dos de cada tres participantes todavía opera por debajo de ese margen, considerado bajo en la industria. Un 17% de los encuestados dijo que opera con pérdidas.
Costos. El 95.7% tiene costos más altos que en 2025 y el 46.8% más de 10% más altos. El agua aparece como presión nueva ante la sequía (29.8% en su top 3).
La luz, el costo mayor. Un 51.1% de los encuestados dijo que el costo de la luz es el que más presiona. Le siguieron los alimentos, mencionados por un 19%; el personal, por un 12.8%; y los impuestos, por un 8.5%.
Empleos. El 72.1% de los encuestados mantiene plazas abiertas, mientras que el 52.2% redujo personal o congeló contrataciones. Benet Arbona señaló que la mayoría tiene una baja rotación de personal.
Menos venta de alcohol. El 36.1% de los encuestados reportó una reducción en sus ventas de alcohol. Entre las razones mencionadas figuran una menor disponibilidad de dinero (67.6%) y un menor consumo entre los jóvenes (41.2%).
Distribuidores. Un 40% de los distribuidores reportó ventas más altas, la proporción más baja desde 2023. Un 60% dijo que no ha cobrado cargo por combustible, pese al alza en el costo y aunque la flota les cuesta 10% más. El 40% subió el costo de su orden mínima.
Un 60% de los distribuidores bajó costos para atraer clientes y la luz está entre sus costos principales.
La deuda está “a la mitad” que en 2016, cuando llegó la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) y “la deuda no se podía pagar”.
“El empleo está en el nivel más alto, el desempleo ha bajado a los niveles históricos más bajos. La tasa de participación laboral aumentó”.
“El turismo está al doble: de 3 millones estamos cerca de 7 millones de turistas”.
Vélez cerró con una proyección que depende de factores externos e internos: “Mi hipótesis es que si se acaba la guerra y el petróleo baja, si los aranceles se estabilizan e internamente podemos implementar una agenda de los temas que afectan a la economía de los comerciantes, esto va a retomar su curso. Y esto apoyado por los cerca de $40,000 millones que están estacionados para financiar la reconstrucción”.
Factores externos a observar: el conflicto con Irán y el precio del petróleo; los aranceles; las tasas de interés más altas; y los recortes en fondos federales.
Factores internos a observar: el costo de la luz; el costo de vida; los ajustes en el gasto de los consumidores; y los costos operacionales y de nómina.



