Tener una idea, adaptarse, ejecutar y volver a repetir. Esta ha sido la ruta de tres empresarios que compartieron sus historias de emprendimiento durante el evento Debí Estudiar Más Economía (DEME), presentado por el Centro para una Nueva Economía (CNE).
Durante DEME, los líderes de Hacienda Chocolat, Yaras Corp. y VIBRA Inc. compartieron cómo han enfrentado los retos de emprender en Puerto Rico y qué decisiones les han permitido evolucionar.
¿Por qué es importante? Aunque operan en industrias distintas, las tres empresas han seguido rutas similares: adaptarse ante los retos, aprender sobre la marcha y mirar más allá del mercado local cuando llega el momento de crecer.
Tres empresas, tres caminos para crecer. Estas son las estrategias que han guiado su evolución.

Hacienda Chocolat: Crecer un paso a la vez
En Hacienda Chocolat, una pregunta ha guiado buena parte de la evolución del negocio: “¿Qué tengo hoy y qué necesito para mañana?”. Para José Julián Rodríguez, director de Operaciones de la empresa, esa forma de pensar les ha permitido avanzar paso a paso, incluso cuando no tenían todos los recursos ni todas las respuestas.
Historia. En 2006, tras sobrevivir un tratamiento de cáncer, Yadira Vázquez, madre de Rodríguez, compró una finca en Fajardo en la falda de El Yunque. Su intención era conectar con la naturaleza, pero en 2014 decidió sembrar cacao para cumplir su sueño de producir chocolate.
No tenían experiencia con el cultivo, así que aprendieron en el proceso. En 2017, el huracán María destruyó buena parte de la finca, pero la familia decidió volver a sembrar y ampliar la operación.
Mientras esperaban por la producción del cacao —un cultivo que tarda años en rendir frutos— comenzaron a sembrar plátanos, guineos y otros productos para generar ingresos. Posteriormente, incorporaron recorridos agroturísticos.
Con el tiempo, aprendieron sobre fermentación, procesamiento y elaboración de chocolate hasta producir sus primeras barras. Ese crecimiento llevó a la creación de Ancestral by Hacienda Chocolat, una fábrica de chocolate y restaurante en Río Grande que también ofrece experiencias y catas alrededor del cacao.
“Pasamos de producir unas cuantas barritas en la semana a producir lo mismo en una mañana”, dijo Rodríguez sobre la apertura de Ancestral.
Futuro. La apuesta es ampliar la producción, abrir un nuevo restaurante y exportar su chocolate, que este 2026 recibió cuatro medallas de plata en la categoría barras de micro-batch en los International Chocolate Awards.
(Queremos) otro Ancestral, distribuir nuestra barra alrededor de Puerto Rico, llegar a Estados Unidos, llegar a Europa y convertir un chocolate que comienza con un árbol sembrado en la falda de El Yunque en un producto puertorriqueño que pueda competir a nivel global
👣 Avanza un paso a la vez, un problema a la vez. La pregunta “¿Qué tengo hoy y qué necesito para mañana?” les ha servido para decidir qué hacer en cada etapa: primero sembrar cacao, luego diversificar cultivos, desarrollar experiencias agroturísticas y, finalmente, producir chocolate y abrir un restaurante. Y los sueños siguen.
🚶🏻♂️No esperes a sentirte completamente listo. “Nunca estuvimos listos para la próxima etapa y quizás esa ha sido una de nuestras mayores fortalezas”, contó Rodríguez. Para la empresa, comenzar y aprender durante el proceso ha sido más importante que esperar a tener todas las respuestas.
⏳ Entiende que crecer toma tiempo. Pasaron años antes de que Hacienda Chocolat tuviera su primera barra de chocolate o incluso que fuera económicamente rentable. “No necesariamente tienes que tener todos los recursos ni saber exactamente cómo vas a llegar… Tienes que empezar”, dijo Rodríguez.

Yaras Corp.: De reparar carritos de compra a fabricarlos
Cuando Roberto Fuenmayor llegó de Venezuela a Puerto Rico en 2002, identificó un problema: muchos carritos de supermercado dañados terminaban desechados porque no había quién los reparara. De esa necesidad nació Yaras Corp.
Poco después, su esposa, Saray López, llegó a Puerto Rico y terminó incorporándose al negocio, aunque al principio tenía reservas sobre trabajar junto a su pareja.
“A mí me habían enseñado que los esposos no trabajan juntos”, contó López, hoy vicepresidenta de Yaras Corp. “Trabajar juntos no fue sencillo, primero tuvimos que entender nuestro rol”.
De reparar a fabricar. La empresa comenzó ofreciendo mantenimiento y reparación de carritos de compra, pero con el tiempo identificó otra oportunidad: manufacturarlos. Tras escuchar de sus asesores y clientes que había espacio para desarrollar “un mejor producto”, crearon Valero Inc. y comenzaron a fabricar sus propios carritos.
En 2017, inauguraron su fábrica, pero dos meses después el huracán María “se llevó la mitad de la fábrica y las máquinas que aún debíamos”.
El huracán no los venció y volvieron con más fuerza. Hoy exportan su propio modelo de carritos de compra a República Dominicana y Florida y “hemos evitado que casi un millón de carritos se vayan a los vertederos” en Puerto Rico, dijo López.
🤝 Una necesidad puede ser una oportunidad. Para algunos puede ser un simple carrito de compra, “para nosotros no. Para mí representa más de 25 años de decisiones, de aprendizaje” y de lanzarse a hacer algo que no hacía nadie en el mercado, dijo López. “Quería que la gente tuviera una experiencia, quería crear una identidad”, contó.
💫 Para crecer tu empresa también debes estar dispuesto a transformarte tú mismo. “Nuestra expansión más importante no ha sido solamente geográfica, también ha sido personal”, dijo la empresaria. “Antes de mover una empresa, tuve que moverme yo: vencer inseguridades, prepararme, aprender a tomar decisiones y ocupar mi lugar como mujer y como líder”.
➡️ El próximo paso no siempre se parece al anterior. A veces crecer significa aceptar una oportunidad; otras veces, reconstruir después de una pérdida. Para Yaras, ese proceso incluyó pasar de reparar a fabricar, reconstruir tras María y llevar sus productos a otros mercados.

VIBRA Inc.: Adaptarse para crecer y llegar a otros mercados
Para Jesús Manuel Laboy, presidente de VIBRA Inc., la palabra que define la historia de la empresa es adaptación. Fundada en 1993, VIBRA ayuda a empresas industriales a prevenir fallas en sus equipos y mejorar su mantenimiento mediante monitoreo, análisis predictivo y técnicas de confiabilidad, en sectores como farmacéutica, ciencias, alimentos y manufactura.
Historia. VIBRA comenzó utilizando análisis de vibraciones y modelos matemáticos para detectar cambios en el funcionamiento de maquinaria. Con la expansión del internet en la década del 2000, desarrollaron una plataforma que permitía monitorear a distancia la condición de equipos industriales.
Expansión. La crisis económica de 2007 llevó a la empresa a hacerse una pregunta clave: “Lo que hacemos, ¿es exportable?”. La respuesta los llevó a abrir su primera oficina fuera de Puerto Rico en Santo Domingo, República Dominicana.
“La tecnología era fácil de transferir, el conocimiento era fácil de exportar”, dijo Laboy, pero había que entender la cultura, el contexto de gobernanza y la economía del país al que querían adentrarse.
Más adelante, con el desarrollo del Internet de las Cosas (IoT), encontraron que “podíamos estar diagnosticando máquinas en cualquier parte del mundo. Todas las barreras geográficas se cayeron”. En 2013, abrieron oficinas en Monterrey, México, y actualmente su mayor crecimiento es hacia Estados Unidos.
🔎 Adáptate constantemente. No solo se trata de brindar un producto que ofrezca un beneficio a los clientes, sino que se adapte a los tiempos, la tecnología, la economía y las necesidades.
🌎 Analiza hacia dónde puedes crecer. La crisis económica llevó a la empresa a reconocer que “nuestra cancha tiene que ser mucho más grande” que Puerto Rico. Ese análisis abrió la puerta a República Dominicana, México y más.
🔧 Reenfoca tus objetivos cuando sea necesario. Cada cambio tecnológico ha obligado a VIBRA a revisar qué problema quiere resolver. La empresa pasó de enfocarse principalmente en detectar fallas y ofrecer soluciones a trabajar cada vez más en confiabilidad, análisis predictivo y prevención de riesgos.
Zoom out. Las tres empresas siguieron rutas distintas, pero comparten una idea: ninguna llegó a su modelo actual siguiendo un plan fijo. VIBRA se transformó con los cambios tecnológicos y comenzó a exportar sus servicios; Hacienda Chocolat diversificó mientras aprendía a producir cacao; y Yaras pasó de reparar carritos a fabricarlos.
En los tres casos, crecer significó adaptarse, aprender durante el proceso y estar dispuesto a cambiar de dirección cuando las circunstancias lo exigieron.



