Cuando se quiere hacer algo humilde y de corazón, no hace falta mucho: tres panderos, un güiro y un abrazo son suficientes.
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Durante la gira DeBÍ TiRAR MáS FOToS de Bad Bunny, que duró ocho meses, a Josué Román Figueroa y a Joseph, Joshuan y Jeyluix Ocasio Rivera no les faltaron momentos emocionantes. “Vi lágrimas en cada idioma”, dice Josué Román Figueroa sobre la gira en el último episodio de Punto Aparte con Platea.
Los Pleneros de la Cresta llevaron el requinto, el punteador, el seguidor y el güiro —el sonido de la plena puertorriqueña— a 89 espectáculos en 21 países: sonaron en Japón y en Polonia, en Australia y en Brasil. Pero antes de cruzar el charco junto a Benito Antonio Martínez Ocasio, sonaron en el barrio Frontón de Ciales: en misas de aguinaldo y en parrandas familiares. Ahí es, todavía, a donde siempre regresan.

Los cuatro son del mismo barrio que Juan Antonio Corretjer, poeta y activista que escribió la décima de “Boricua en la Luna”. Josué es hijo de maestros y los hermanos Ocasio Rivera son nietos de un agricultor que hace güiros: abuelo Frao.
“Nos ha enseñado el verdadero significado de la vida”, dice Joseph Ocasio Rivera sobre su abuelo. “El verdadero significado de la solidaridad, del respeto, del amor. De que muchas veces lo económico no es la felicidad, sino el amor familiar, el compartir familiar, el apoyo familiar”, añade durante la entrevista con Platea.
Entre la agrupación, esa cercanía no necesita palabras. “Nosotros nos miramos durante el espacio que estemos y ya probablemente sabemos que algo está pasando”, dice Joseph.
El valor familiar que los define se traslada al lugar en el que se grabó el episodio de Punto Aparte. La Finca Pueblo Nuevo es un proyecto agroecológico y familiar en Ciales. Es también el lugar donde se tomó la icónica foto del palo de guineos que aparece en la portada de DtMF, el álbum de Benito que elevó sus carreras. “Donde estamos ahora mismo, nosotros pensamos que es la aspiración que debe tener Puerto Rico hacia dónde deberíamos movernos”, dice Joshuan.
Los Pleneros son producto de Ciales y de los centros culturales del área, donde aprendieron sobre el cuatro y la trova, y de la Universidad de Puerto Rico, donde nació el proyecto en 2013. “Esta torre es donde se intensifica y se define el valor y la misión de los Pleneros de la Cresta”, dice Joseph, “donde nosotros entendimos que a través del arte también podemos defender lo que nosotros como puertorriqueños y puertorriqueñas nos merecemos”.
Se identifican como un colectivo porque sus figuras no tienen que permanecer para que el proyecto evolucione. Su misión trasciende la música: desde el 2017 trabajan con la organización Acción Valerosa y con el Centro Cultural Yerba Bruja, educando y proveyendo un espacio seguro para el desarrollo de las comunidades a través del arte. “No tiene que estar Joseph, ni Joshuan, ni Jeyluix, ni Josué para que viva la Cresta. (...) Somos facilitadores y se puede pasar el batón”, explica Joshuan sobre lo que significa ser un colectivo.

El Centro Cultural Yerba Bruja, ubicado en el Antiguo Casino de Ciales, es el local que intentan adquirir para levantar cinco proyectos que incluyen espacios de exhibición, programación cultural, venta de productos locales, grabación de contenido y servicios dirigidos a personas de edad avanzada en Ciales.
La meta es recaudar 1.8 millones de dólares para adquirir y restaurar el edificio. Pueden apoyar la iniciativa a través de Yerbabruja.net.
De Ciales al mundo
Fue por su trabajo en la comunidad que conocieron a Janthony, del equipo de Bad Bunny. Alondra, compañera de Joseph en un curso de El Josco Bravo, lo llevó a Ciales, a La Jarana, un evento anual que organizaban.
En octubre de 2024, en el Festival de la Esperanza, cierre de campaña de Juan Dalmau y Victoria Ciudadana, Janthony se acercó. Se abrazaron. “Y después, Benito se acerca y nos saluda”, recuerda Joshuan.
Hasta el sol de hoy no saben por qué los eligieron a ellos. Lo que sí saben es que de ahí en adelante hubo estadios de más de 70,000 personas, grabaciones en Abbey Road y un taller en Argentina donde jóvenes tocaron plena por primera vez.
Sobre el Super Bowl, Josué comenta: “Fue un lugar donde nunca pensamos estar y donde aún no creemos que estuvimos”. Por su parte, Joseph recalca el valor de utilizar la plena precisamente en la parte que Benito nombra a todos los países de América: “Son personas, músicos profesionales, que tenían por primera vez un pandero en la mano”. (...) “Se maximiza lo que es el pandero”, añade.

Una gira llena de aprendizajes
Durante la gira aprendieron lo que Jeyluix resalta: “Literalmente hay espacio para la plena. Y no solamente para nosotros, sino para el género completo, para los demás que están haciendo plena. Hay espacio para que la plena siga creciendo y siga regándose por diferentes partes del mundo”.
Los premios lo confirman. DtMF ganó el Grammy a Álbum del Año (2026) y “Café con Ron”, la canción que grabaron junto a Benito, se llevó el premio a Colaboración Tropical del Año en los Premios Lo Nuestro (2026).
“Se demuestra que a través de la industria creativa podemos mover la economía. Podemos impactar en nuestras familias. Podemos crear oportunidades. Se puede hacer crecer la economía nacional a través de la industria creativa”, menciona Joseph sobre la gira que comenzó en Puerto Rico con la residencia.
Nosotros cantamos siempre lo que vivimos, lo que sentimos, lo que somos, como puertorriqueños y puertorriqueñas. Pero la gira nos enseñó que la plena también hay que empezar a hacerla para el resto del mundo, no tan solo para los boricuas. (...) Como yo digo, cuando los boricuas hablan, el mundo se detiene a escucharnos. Y todas las personas en ese estadio nos veían como algo sumamente grande, estaban orgullosos y felices como nosotros, querían ser boricuas como nosotros
Sus vidas cambiaron con el lanzamiento del álbum y no solo de forma profesional. Fue un baile de orgullo y esperanza. “Durante la gira me enteré de que voy a ser papá por primera vez”, comparte Joseph emocionado.
Honrar a sus maestros como misión
En su ausencia, Ciales siguió siendo Ciales. “Aquí en Ciales, nuestra madre, nuestro padre, nuestras primas, nuestros amigos y amigas, nuestros colaboradores de la comunidad (...) se mantienen constantemente soñando con nosotros”, menciona Joseph.

Esa responsabilidad también es un reclamo. En el episodio resaltaron que durante años, tocar plena, bomba o música típica significó tocar gratis, o casi, mientras otros géneros llegaban a los escenarios con presupuesto asegurado.
Siempre tenemos que buscar recursos, o de momento tenemos que sacrificar, porque siempre nos ven como que hacemos las cosas de gratis, o tenemos que buscar colaborar con entidades (...) cuando de momento reconocemos que si hablamos de otro género, otros artistas le dan unas condiciones que entonces a los folcloristas no
Los maestros que les enseñaron ese oficio, dice Joseph, muchas veces no pudieron vivir de él.
“Si vamos a hacer un evento donde esté involucrada la bomba, la plena, la música típica, pues vamos a hablar de la misma manera cuando hablamos del festival de techno: que hay un presupuesto identificado para poder cubrir todas las bases dentro de los artistas, equipos de sonido, equipos técnicos (...) y no todos los momentos tener que pedir que esas personas vengan de gratis, porque también necesitan crear economía para poder sufragar mínimo la gasolina que van a usar”.
Honrar las artesanías y las tradiciones se ha convertido en parte de su misión. Por eso, regresaron a la isla con un souvenir en forma de álbum, que honra el trabajo de los músicos y folcloristas que conocieron durante su experiencia alrededor del mundo.
“Puerto Rico Abraza al Mundo”, el nuevo disco
“Puerto Rico Abraza al Mundo” sale el 27 de septiembre con la intención de devolver el amor que recibieron durante la gira.
En el álbum hay instrumentos y canciones emblemáticas de cada país, interpretadas en plena. “Las colaboraciones están dirigidas a músicos de cada país que tocan algún instrumento típico”, adelanta Joshuan.
Parte del disco se grabó en cuartos de hotel, con Antonio Caraballo como ingeniero de sonido, y el coro se grabó en Abbey Road, el estudio londinense donde en 1969 Los Beatles grabaron el álbum de la portada en la que cruzan la calle.
“Buscando obviamente fortalecer la idea que queremos aportar de que, con la versatilidad de la plena, sin perder la esencia, podemos hacer muchas cosas”, concluye Joseph.



