La Jefa de Tío Carlos: un restaurante familiar en Barranquitas con comida criolla creativa
De un vistazo
En las montañas de Barranquitas, por la ruta del chinchorreo de la PR-152, un nuevo restaurante, que se estrena el 14 de febrero, cuenta la historia de resiliencia de una familia.
Lo que era una vivienda destruida por un derrumbe en el huracán María, pasó a ser un bar y ahora se abre paso como un restaurante con un nuevo concepto, ideal para pasear con niños o con adultos mayores amantes de la bohemia, o para disfrutar de tapas, cócteles y vistas al campo.
Se trata de La Jefa de Tío Carlos, un espacio con terrazas, coctelería y comida criolla creativa, que renace en lo que era Tío Carlos Bar gracias a una historia de amor.
“La comida es criolla creativa. Tenemos coctelería, bohemia, queremos que sea un ambiente acogedor… El ambiente es familiar, la musiquita suave. Nosotros les decimos de cariño los viejos. Esos viejos llegan aquí, sacan su guitarra, se ponen a cantar, se ponen a tocar y se convierte en un espacio que todo el mundo viene a compartir y a tener recuerdos”, contó a Platea Grisel Ortiz, “La Jefa”, codueña del restaurante y pareja de Carlos Colón, el llamado “Tío Carlos”.
La experiencia
En el primer piso está lo que era el antiguo Tío Carlos Bar, un espacio estilo restaurante con mesas altas y bajas, barra y juegos para niños. En el segundo piso, está La Jefa de Tío Carlos, una terraza sofás y mesas altas, perfecto para tapear y probar cócteles.
Y en el tercer piso tienen El Palomar de Tío Carlos, un espacio al aire libre relajado con un par de mesas y sofás, ideal para deleitarse con el fresco de la montaña.

Juegos para niños. En el primero y segundo piso cuentan con juegos para niños, ya que el enfoque es que sea un espacio para familias.
Accesibilidad. El parking es limitado y la mayoría está en la carretera, por lo que debes tener precaución al bajarte. El primer piso es de fácil acceso, pero para el segundo y tercer piso hay escaleras y son al aire libre.
Precios. Los cócteles promedian $12, las tapas van de $6-$15 y la comida, de $10-$20 por plato. Es comida criolla creativa, con su propio menú de cócteles.
La comida
El menú de tapas tiene desde bolitas de queso, empanadas de carne ahumada y de pastelón, y macabeos de corned beef servidos con tres piques de La Pícara, hasta alitas, queso fundido y croquetas.
- Entre los platos, hay salmón, carne ahumada (típica en Barranquitas), carne frita y acompañantes como malanguitas fritas, amarillos, fufú y tostones, entre otros.

Bolitas de queso de bola, crujientes por fuera y cremosas por dentro. (Cindy Burgos)

Los macabeos de corned beef son similares a una alcapurria, pero de masa de guineo apastelada. (Cindy Burgos)

Los pastelillos vienen de pastelón (en la foto) y de carne ahumada, y son imperdibles. (Cindy Burgos)

Los postres, como este flan, los prepara Marcela, la sobrina de «La Jefa». (Cindy Burgos)

El día que fuimos, también tenían gelatina de fresa de postre. (Cindy Burgos)
Los cócteles y mocktails
Conoce algunos de los cócteles y el mocktail para probar en La Jefa de Tío Carlos:

La Margarita del Rooftop
El cóctel favorito de Platea. Preparada con tequila, triple sec, crema de coco, cítricos y sirope de lavanda, tiene la combinación perfecta entre lo frutal y lo floral. Y la puedes pedir con mezcal.

Zoé
Un cóctel inspirado en la vida, el significado del nombre en griego. Está hecho con vodka, licor de flor de saúco, sirope de lavanda, jugo de limón, extracto de butterfly pea, brillo comestible y clara de huevo. Es refrescante y brillante.

La Jefa
Preparado con ron, licor de flor de saúco, miel, jugo de limón, jugo de uva blanca, aromatic bitters y un twist de limón. Es refrescante y firme.

La Consentida (mocktail)
Inspirado en la actriz y modelo Miredy Rivera, es la alternativa para quienes desean un trago refrescante y sin alcohol.
La familia, lo que une a La Jefa de Tío Carlos
Luego de que Tío Carlos reconstruyera lo que antes era su casa para abrir un bar en 2021, tuvo que cerrar por razones personales. Años después, su vida se cruzaría con la de Ortiz, “La Jefa”, quien lo animaría a repensar el concepto de ese espacio que tantos recuerdos le dio.
“¿Y si lo intentas de nuevo, pero esta vez juntos?”, fue la frase de Ortiz que inició este nuevo camino que ahora recorren en familia.
Los gemelos de Ortiz, Rafael José y Ángel Rafael, trabajan en la cocina y en la barra, respectivamente, su ahijada es una de las meseras y su sobrina Marcela crea los postres.
Además, uno de los murales del restaurante, creado por la artista y maestra barranquiteña Jacnel Mercado, está inspirado en el nieto de Ortiz, quien tiene autismo.
“Todo aquí ha sido de familia… Mi nieto tiene autismo y ese es mi corazón. Él plasmó sus manitas (en el mural). Estuvimos una semana ahí tratando para que él lo hiciera, porque es un poquito retante para él, pero es bien emocionante”, dijo Ortiz.
Mural colaborativo. La empresaria indicó que permitirán que todos los niños con autismo que visiten el restaurante y deseen plasmar sus manos en el mural puedan hacerlo con pintura que les proveerán. “Van a dejar su huella en los corazones de nosotros también”, dijo Ortiz.








