Batata boricua: un cultivo en crecimiento con potencial de expansión

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¿Qué está pasando? La batata está ganando terreno en Puerto Rico. Es el quinto cultivo que más ingresos genera dentro del renglón de farináceos, con $921,000 en el año fiscal 2023, y en la última década ha experimentado aumentos tanto en producción local como en consumo.

  • Cada vez más presente en restaurantes, guagüitas y hogares, el cultivo destaca por su versatilidad, valor nutricional y rapidez de producción. Sin embargo, ese crecimiento ocurre en un mercado donde la mayor parte de la demanda aún se cubre con importaciones, lo que abre tanto retos como oportunidades para los agricultores locales.

¿Por qué es importante? La batata no solo forma parte de la historia alimentaria de Puerto Rico desde la época taína, sino que hoy representa una oportunidad para fortalecer la producción local de alimentos

  • En un contexto donde el consumo de batata ha aumentado más de 50% en la última década, el cultivo ofrece ventajas como ciclos cortos de producción y alta durabilidad, lo que lo posiciona como una alternativa viable para diversificar la agricultura. 
  • Dos agricultores locales nos explican cómo ven el mercado y cuál podría ser la apuesta hacia el futuro, con la posibilidad de diversificar con productos de valor agregado y desarrollar investigaciones que fortalezcan las nuevas producciones de batatas. 

Los números: Producción de batata en Puerto Rico 

La producción local de la batata se triplicó entre los años fiscales 2013 al 2023, pasando de 4,270 quintales a 13,934 quintales (+226%), según datos del Departamento de Agricultura (DA). Con altas y bajas a través de los años y con un pico productivo en el año fiscal 2017 de 17,662 quintales, el aumento más significativo se dio de los años fiscales 2022 al 2023, con un crecimiento de 268% y un alza en la producción de más de 10 mil quintales. 

Sin embargo, las importaciones también han aumentado de forma sostenida entre los años fiscales 2013 y 2023, pasando de 151,199 quintales a 204,598 quintales (+35.3%), con un aumento de más de 19 mil quintales solo entre 2022 y 2023 (+10.7%). 

Datos agrícolas

Producción de batata en Puerto Rico

Y lo que se destina a exportación · Años fiscales 2013–2023

Producción local 2023

13,934 qq

vs. 204,598 qq importados

Proporción local

6.4%

del total disponible para consumo

Producción local
Importaciones
Exportaciones
· 1 quintal = 100 libras

Pasa el cursor sobre la gráfica para ver el desglose por año

Fuente: Departamento de Agricultura de Puerto Rico, datos provistos a Platea · Cifras en quintales (qq)

Balance comercial. En 10 años, la producción local pasó a representar del 2.75% al 6.4% de las batatas disponibles para el consumo, lo cual demuestra el potencial de crecimiento.

  • El consumo de la batata pasó de 4.32 libras per cápita en el año fiscal 2013 a 6.79 libras per cápita en 2023, un alza de 57.2%, con un aumento de 16% solo en el último año de datos disponibles. 

La batata en números

  • 💰 $921,000 en ingreso bruto agrícola en el año fiscal 2023
  • 🍠 13,934 quintales de batata producidos en el año fiscal 2023
  • 🛬 204,598 quintales importados en el año fiscal 2023
  • 🛫 959 quintales exportados en el año fiscal 2023
  • 🍽️ 6.79 libras de consumo per cápita (batata por persona)

Retos y oportunidades de la producción de batatas en Puerto Rico 

Con un alza en la producción local, el cultivo de la batata ofrece oportunidades para los agricultores locales. Dos agricultores nos cuentan cómo ven la producción y qué podría hacerse para mejorarla.

Oportunidades: 

1️⃣ Se cultiva rápido (4 meses), sin fertilizantes y se produce todo el año.

“La batata es el producto más corto en la familia de farináceos. Cada cuatro meses tenemos producción”, explicó el agricultor Joel Vázquez Serrano, presidente de Hacienda Casandra Inc., en Arecibo. En su caso, intenta sembrar mensualmente para tener producción todo el año.

Además, en comparación con cultivos frutales y de hortalizas, “la batata no es tan demandante de (fertilizantes)”, dijo el agrónomo Joel Vega, de la Cooperativa Agrícola G8, en Santa Isabel. 

2️⃣ Se pueden producir varios tipos de batata en Puerto Rico.

Aunque las más comunes son la batata Canol (de cáscara clara y pulpa amarilla) o la batata Tifey (de cáscara morada y pulpa blanca), en Puerto Rico también se da la batata Murasaki y la de Okinawa, batatas japonesas reconocidas por su cáscara y pulpa color violeta.

3️⃣ Las batatas pueden durar meses bien almacenadas.

Sobre todo si se trata de productos frescos del país. “Si la compras y la metes en la nevera, duran seis meses”, dijo Vázquez Serrano. Si la picas y la congelas, pueden durar más. 

4️⃣ Son sumamente nutritivas, incluso para diabéticos.

Una batata horneada y sin pelar puede proveer un 156% del valor diario de vitamina A (1403 microgramos de equivalentes de actividad de retinol o mcg) que necesita una persona para mantener los ojos y la piel saludables, según la Guía de Bolsillo de la Batata de la UPR en Mayagüez.

Además, se recomienda mejor la batata que la papa para diabéticos porque tiene un índice glucémico menor (no aumenta el azúcar en sangre). 

5️⃣ Cualquier receta que haces con papa, la puedes hacer con batata.

“Hemos hecho ñoquis de batata, harina de batata”, contó Vázquez Serrano en referencia a la flexibilidad de este farináceo.

6️⃣ Hay una demanda constante del producto a nivel local.

Vega dijo que no ha tenido problema vendiendo batatas a pequeños comerciantes, supermercados, distribuidores locales y restaurantes, sobre todo del tipo BBQ y las guagüitas de batatas asadas. “Para moverlo nunca hay problema, el problema puede ser el precio”, sostuvo.  

7️⃣ Hay un potencial para crear productos derivados.

Desde chips y dulce de batata hasta batatitas congeladas y bebidas, se trata de un cultivo con potencial para desarrollar productos con valor agregado, consideró Vázquez Serrano. 

¿Cuánto genera en ingresos el renglón de los farináceos en la agricultura? 

  1. Plátanos: $56.2 millones
  2. Guineos: $26.3 millones 
  3. Ñames: $3.9 millones 
  4. Yautía: $1.4 millones 
  5. Batatas: $921,000 
  6. Apio: $609,000 
  7. Yuca: $392,000
  8. Malangas: $306,000 
  9. Panapén: $32,000 

Ingreso total de farináceos: $90.2 millones

Fuente: Ingreso bruto de la agricultura de Puerto Rico, datos del año fiscal 2022-2023, provistos a Platea por el Departamento de Agricultura 

Retos: 

1️⃣ La batata tiene un precio bajo, por lo que deja ganancias mínimas a los agricultores.

“No hay un aumento (en el precio) desde hace 13 años”, dijo Vázquez Serrano en referencia al tiempo que lleva con su finca, en el cual no ha visto cambios en los precios de Agricultura para las batatas. “Mi ganancia es mínima, casi nada”, sostuvo.

Vega coincidió con él y añadió: “El precio puede ser una limitante. Tienes que vender barato, pero no vas a dejar de venderlo”. 

2️⃣ Es difícil competir con la batata importada y sus precios.

“Siempre competimos con el precio del producto importado… Sus precios nos matan a nosotros porque no cubren los gastos de producción”, dijo Vega.

Mientras, Vázquez Serrano sostuvo sobre los importadores que “el costo de producción no es el mismo que el de nosotros”.

3️⃣ El proceso para mantener el cultivo libre de plagas es costoso.

Como no hay un plaguicida aprobado por Agricultura federal (USDA), los agricultores deben depender de productos orgánicos para controlar las plagas. “Eso significa que el costo de producción es más alto”, dijo Vázquez Serrano. 

4️⃣ Controlar las malezas puede ser difícil y costoso.

“El control de la maleza es cuesta arriba en la batata”, dijo Vega. Aunque hay maquinarias que pueden hacerlo, cuestan y son inaccesibles para productores pequeños. Para Vega, adquirir una tecnología de este tipo y compartirla por región podría ser una oportunidad.

Además, dijo que tampoco hay muchos estudios científicos sobre el control de malezas, otro espacio que podría investigarse y sería de ayuda para los agricultores. 

5️⃣ El proceso de cosecha puede durar días por el clima y tiempo de curación.

La cosecha de las batatas debe hacerse en días soleados, por lo que las lluvias pueden retrasar los trabajos, dijo Vega.

Además, tras cosecharse, las batatas deben dejarse por tres o cuatro días en unas canastas de madera con temperatura y humedad controladas para el proceso de curación. Esto evita que se pudra, explicó Vázquez Serrano.

“En las canastas de madera con la temperatura va cambiando el almidón en azúcar, por eso te sabe más dulce… Se lava y se le mete un fungicida para (evitar) el hongo porque somos un país tropical. Después se seca y se empaca”, destacó. “Es un proceso tedioso, pero es un producto que te aguanta”. 

Batatas en saco y plantas de batata en la finca de Hacienda Casandra en Arecibo. (Suministradas por Joel Vázquez Serrano)

Dos fincas en dos pueblos unidas por el amor al agro 

Vázquez Serrano y Vega no se conocen, pero comparten su amor por el campo puertorriqueño y su pasión por alimentar a su país. Sus producciones coinciden en la batata y ambos alquilan sus fincas a la Autoridad de Tierras, adscrita al DA, pero están ubicadas en el norte y sur de la isla, con distintos enfoques. 

Hacienda Casandra en Arecibo

En 2013, cuando Vázquez Serrano tenía 27 años, alquiló 60 cuerdas de terreno en el barrio Miraflores de Arecibo y creó Hacienda Casandra Inc., un nombre que surgió de la mitología griega y la diosa que previó la destrucción de Troya. 

“Escuchabas en ese momento que a los jóvenes no les interesa la agricultura y a mí me apasionaba. Haciendo lo que hago, de dar ese empujón a la tierra, estoy haciendo más por este país”.

Joel Vázquez Serrano, presidente de Hacienda Casandra en Arecibo

Vázquez Serrano estudió Ciencias Generales en la UPR de Río Piedras y trabajó en la industria farmacéutica antes de dedicarse de lleno a la agricultura. 

Junto a su padre Samuel, a su hermana Berenice y a otros cuantos colaboradores, cultiva ocho cuerdas de batata Canol, lo cual produce unos 60 quintales mensuales, una cifra por debajo de la que tenía antes del huracán María (2017), cuando producían más de 2,000 quintales. 

“Teníamos más de 200,000 libras de batata (2,000 quintales), fueron pérdidas… Tuvimos que volver a tener nuevamente ese banco de semillas para poder producir la batata”, explicó sobre el reto del huracán. 

Hoy, complementa su producción con la crianza de ovejas para carne y otras hortalizas en el resto de la finca, aunque tiene un segundo trabajo para complementar ingresos. Trabaja en el desarrollo de otros productos para poder vivir bien de la agricultura. 

¿Dónde comprar? Además de vender en su página de Facebook, Hacienda Casandra provee batatas a Cajita Local, una iniciativa de la agricultora cialeña Stephanie Rodríguez que ofrece productos locales agrícolas locales en ventas únicas o por suscripción mensual con entregas en Hato Rey, Bayamón, Caguas y otras partes de la isla.  

Cooperativa Agrícola G8 en Santa Isabel

Al sur de la isla, en lo que fue la desaparecida Finca Gargiulo, ocho agricultores se unieron y crearon en 2022 la Cooperativa Agrícola G8, cada uno con 100 cuerdas (800 cuerdas en total) de terrenos alquilados en conjunto a la Autoridad de Tierras. Cada quien cultiva lo que desea, pero comparten instalaciones de almacenamiento y empaque, contó Vega, un agrónomo de la UPR de Mayagüez, a Platea. 

“Cada cual opera en su finca, pero compartimos los ocho el espacio de las facilidades de almacenamiento, empaque y distribución. Compartimos todos los gastos del proyecto… La mercancía se mercadea a través de las facilidades de la cooperativa”, dijo Vega sobre el proyecto, que recibe exenciones del DA y ayudas del sistema cooperativista.  

“Cuando combinamos todos los productos de los diferentes que manejamos, es aproximadamente (una producción) de 10 millones de libras de productos que se quedan en el agro local”, agregó. 

El año pasado, Vega sembró 6-8 cuerdas de tres tipos de batata: Canol, Tifey y Murasaki. Este año, su plan es tener 5-6 cuerdas del cultivo para intentar tenerlo todo el año. 

Sin embargo, su producto principal son las calabazas, con 48-50 cuerdas sembradas. Le siguen los tomates, los pepinillos, las berenjenas y las piñas con 10-12 cuerdas sembradas de cada cultivo. También produce butternut squash, la calabaza de cuello largo, para exportar a Estados Unidos en invierno. La producción es posible gracias a 30 empleados, sostuvo. 

Distribuye las batatas a distintos comercios, pero si no tuviera suficiente producto, se puede apoyar de otros agricultores de la cooperativa. 

Foto de portada: Foto de batatas de Michael Nagle/Bloomberg via Getty Images; producción de batatas en Hacienda Casandra en Arecibo, foto suministrada por Joel Vázquez Serrano, presidente de la finca.