Esto planean hacer los compradores de estorbos en la primera subasta pública de Isabela
¿Qué está pasando? Cuatro licitadores puertorriqueños se llevaron las cinco propiedades ofrecidas en la primera subasta a viva voz de estorbos públicos del Municipio de Isabela, realizada el 25 de junio en el Anfiteatro Justo Méndez Cabrera.
- El interés de los participantes con ofertas provocó que los precios de los dos lotes y las tres propiedades que se subastaron subieran significativamente. Los valores iniciales iban de $17,000 a $34,500, pero se vendieron por $39,000 a $95,500. Uno de ellos incluso triplicó su precio inicial.
¿Por qué es importante? Muchos puertorriqueños ven en la compra de estorbos públicos una oportunidad para tener su primer hogar o para invertir en el negocio de bienes raíces, en momentos en que el precio promedio de las viviendas usadas en Puerto Rico ronda los $238,418 y el de vivienda nueva, los $418,064, según datos de la Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF).
- Esto significa que incluso la propiedad que más cara se vendió en la subasta está muy por debajo del precio promedio de vivienda, pero requerirá reparaciones, construcción o demolición.

Estos son los compradores de estorbos en la primera subasta pública de Isabela
1️⃣ Sofía Valle, de Isabela: El sueño de un primer hogar en su pueblo
Valle y su esposo hicieron el número uno en la lista de licitadores de Isabela y lograron llevarse las primeras dos propiedades que se anunciaron: dos solares ubicados uno al lado del otro en la calle Marina (identificados como IS-54 e IS-62), que comenzaban en $17,000 y $34,500, y se vendieron, respectivamente, por $55,000 y $95,500, el precio más alto de la subasta.
En los solares con vista al mar, Valle contó a Platea que lo vivió todo como un plan divino. Natural de Isabela, hace dos años regresó con su familia a Puerto Rico, tras vivir nueve años en Estados Unidos.
El año pasado, pasó por la calle Marina y preguntó sobre los dueños de estos solares, sin saber que estaban en proceso de ser adquiridos por el municipio y que ahora serán de ellos, si completan el pago correspondiente en los 90 días que se les provee.
“Todavía no lo puedo creer. Es como un sueño. Era una meta que teníamos. Se lo pusimos al Señor y estoy todavía… Estoy feliz”, dijo Valle, quien asistió a la presubasta del 4 de junio para aclarar sus dudas y visitó las propiedades antes de acudir a la licitación.
Planes para la propiedad. “Queremos hacer una residencia. Somos naturales de aquí de Isabela. Llevamos dos años de vuelta y quisiéramos construir una residencia”, contó Valle. Sería su primera vivienda y su hogar principal.
¿Qué opina de la subasta? “Estuvo muy organizada, me gustó mucho el ambiente. Fue algo muy formal, muy respetuoso, muy organizado sobre todo. Así que espero seguir participando quién sabe en el futuro de alguna otra más”, dijo.
Recomendaciones a otros interesados. “Que se atrevan, que vayan. Es simple, es una dinámica muy buena. Es muy organizado, muy respetuoso. Que se animen, que no tengan miedo. Es mi primera experiencia”, sostuvo.

2️⃣ Sandra López y Joseph Bevilacqua, de Isabela y Aguadilla: El deseo de volver a su isla
Sandra López y Joseph Bevilacqua son naturales de Isabela y Aguadilla, pero hace 11 años viven en Vermont. Cuando se enteraron de la subasta pública, decidieron participar. Llegaron a la isla el lunes antes de la subasta, visitaron las cinco propiedades y decidieron licitar.
Se llevaron una casa (IS-99) ubicada en la avenida Lulio Saavedra, antigua avenida Estación. Su precio inicial era de $19,500, pero se adjudicó por $75,500. “Muy bonita, estamos muy contentos”, dijo López a Platea al concluir la subasta.
Planes para la propiedad. “Vamos a demoler, a restaurar lo que se tenga que restaurar, para en un futuro tal vez regresar a nuestro hermoso Puerto Rico”, dijo López. “Los planes es regresar, pero si se diera un alquiler por el momento, sería para alquilar”.
- “Nos dan un año para limpiar, dejar la propiedad limpia y tenemos hasta tres años para entonces comenzar a construir y para que alguien empiece a vivir en el terreno”, contó Bevilacqua.
¿Qué opina de la subasta? “Una de las cosas que me impactó fue la organización. Muy organizado desde que entramos a la fila. Muy amable, muy organizado. Y sí, tuvimos que luchar un poquito, pero cuando uno quiere algo uno lucha por lo que quiero”, dijo López sobre el proceso de licitación.
- “A mí me gustó mucho, uno tenía muchas emociones llegando al sitio y también en la subasta. Fue algo bien emocionante. Y de verdad esperamos que en el futuro podamos volver a hacerlo de nuevo”, sostuvo Bevilacqua.
Recomendaciones a otros interesados. “Lo recomendamos al 100% y quién sabe si podamos llegar a la próxima subasta”, expresó López.

3️⃣ Liliana Rodríguez, de San Juan: Construyendo para su familia
Liliana Rodríguez llegó a Isabela desde San Juan con su compañero con el interés de observar el proceso de subasta, pero logró llevarse una casa abandonada en la calle Amapola (identificada como IS-125), que comenzaba en $30,000 y adquirirá por $39,000.
“Cuando me enteré de este evento, estaba interesada porque había visto un lote, pero lamentablemente el lote se lo llevó otro joven. De repente, apareció esta. No la habíamos venido a ver, entendí que era un precio ridículamente razonable. Pero dije: Bueno, aquí vamos. Con miedo, pero nos tenemos que tirar y así fue”, contó Rodríguez a Platea mientras observaba por primera vez lo que será su nuevo proyecto familiar.
Planes para la propiedad. “Todo lo que yo quiero hacer es para mis hijos, para mi familia, para que se queden aquí. Ese es mi plan… Poco a poco se va a ir arreglando, hay mucho trabajo. Va a ser un trabajo cuesta arriba pero no imposible”, sostuvo Rodríguez.
¿Qué opina de la subasta? “Buenísimo, bien bueno. Sumamente justo. Por lo menos todo lo que yo vi era gente de aquí. Venía con otra expectativa. Uno se contamina mucho en estos procesos. Y de repente dije: Voy a ir por investigar, pero realmente no esperaba que pudiera pasar esto”, sostuvo sobre su experiencia.
Recomendaciones a otros interesados. “Que hay que lanzarse. Cuando entramos, de las primeras cosas que le comento a mi compañero es: Aquí hay un montón de gente y parece que hay un montón de gente de dinero. Yo no sé si esto… Pero bueno, lo menos que yo pensaba que pasaría y pasa, se puede. Pero si uno no se tira, las cosas no suceden”, expresó.

4️⃣ Jorge Medina, de Guaynabo: En la búsqueda de una casa para vacacionar
Proveniente de Guaynabo, Jorge Medina ha participado de subastas en bancos y otras entidades, pero esta fue su primera experiencia con un municipio. Vio todas las propiedades y se interesó en dos de las que estaban en el pueblo y en dos solares.
Logró adjudicarse una estructura abandonada en la avenida Lulio Saavedra (IS-98), con poco más de 400 metros cuadrados. De $34,500 de valor mínimo, se vendió por $78,500.
Planes para la propiedad. “Es un solar de esquina, 500 metros. Tiene una casa abandonada que hay que demoler para ver si construimos ahí un second home para los fines de semana, para vacacionar”, dijo Medina a Platea al concluir la subasta.
¿Qué opina de la subasta? “Muy bien, muy organizado, muy transparente. Muy fácil”, expresó.
¿Vale la pena invertir en un estorbo? “Puede salir en $100,000 el solar, pero son 500 y pico de metros, como están de cara las propiedades, sí es un buen precio. Uno quiere que sea más barato pero todo el mundo la quiere”, sostuvo.
¿Qué pasará ahora con las propiedades?
Tras ganar la subasta, los licitadores firmaron un contrato con el Municipio de Isabela y entregaron el cheque de $5,000 como depósito, el cual se descuenta del precio final de la venta.
Tienen 90 días para completar el pago. Pueden pagar con transferencia bancaria, cheque certificado o efectivo, según las reglas de la subasta. Es entonces cuando obtendrán el título de propiedad a su nombre.
A partir de completar el pago, tendrán un año para sacar la propiedad de la condición de estorbo público, lo cual significa que deben limpiar, reconstruir o demoler. El tiempo podría extenderse a petición del licitador, sobre todo en caso de que haya algún desastre natural o evento de fuerza mayor. Luego tiene tres años para residir en el espacio, según el caso.
Si incumplen con el pago o reparación de la propiedad, el municipio puede ejercer el derecho de retracto convencional, lo cual cancela la venta y el acuerdo, con la posibilidad de que el licitador pierda el depósito y enfrente penalidades.
¿Cuándo es la próxima subasta de Isabela?
El municipio espera realizar una próxima subasta, tanto asequible como a viva voz, en los próximos seis meses, aunque no tienen fecha exacta.



