El Banco de Tierras Comunitarias (BTC) de Vega Baja concretó su primer cierre de compraventa con la transferencia de una propiedad recuperada mediante el Programa de Manejo de Estorbos Públicos del municipio.
La propiedad —que se vendió en $50,000 en su condición de estorbo público, “as is” o “como está”— será reconstruida por el comprador y puesta en alquiler mediante el programa de Sección 8 por un mínimo de 5 años tras su renovación.
¿Por qué es importante? Se trata de la primera vivienda que se vende dentro de un banco de tierras comunitarias en Puerto Rico, una modalidad que existe en nueve pueblos mediante apoyo municipal y es una de las formas en que los alcaldes están lidiando con los estorbos públicos.
“Este primer cierre representa un paso importante en nuestros esfuerzos por recuperar propiedades en desuso y transformarlas en oportunidades para nuestra gente”, dijo el alcalde de Vega Baja, Marcos Cruz Molina, por escrito.

La propiedad. Identificada por el BTC de Vega Baja como VB-84, se encuentra en la calle José Julián Acosta #23 en el barrio Pueblo. Es una estructura de una planta en concreto sobre un solar de 187 metros cuadrados. Tiene tres cuartos, un baño, balcón y dependencia para el servicio.
Es una de las tres propiedades que el BTC de Vega Baja puso en venta este año.
La primera, que fue la única rehabilitada, se puso en venta en enero y está opcionada y en espera de que se apruebe el préstamo para su comprador, un residente de Vega Baja, confirmó a Platea Alicia Díaz, directora Legal del Centro para la Reconstrucción del Hábitat (CRH), entidad que brindó apoyo técnico al BTC de Vega Baja en el proceso.
VB-84 se puso en venta en junio junto con otra propiedad identificada como VB-74, de tres habitaciones y un baño y con precio inicial de $77,000. Esta no ha sido vendida ni consiguió ofertas cuando se abrió el proceso, dijo a Platea Susana Pesquera, también abogada del CRH.
El precio. Su precio inicial era de $31,100, pero se vendió por $50,000, dinero que ahora pasa a manos del BTC.
“Este primer cierre representa un logro para el Banco de Tierras Comunitarias y un paso concreto en nuestra misión de recuperar propiedades para ponerlas al servicio de la comunidad. La compraventa de VB-84 demuestra el potencial de esta iniciativa para convertir estructuras abandonadas en oportunidades de vivienda asequible”, indicó Kenneth Mitchel Nieves Rodríguez, presidente de la Junta de Directores del BTC de Vega Baja.

Los compradores. Luis Santiago y su esposa, María Luisa Vélez, residentes de Vega Baja, fueron los compradores de esta propiedad y se comprometieron a restaurarla en un periodo de un año con el propósito de que sirva como vivienda asequible a una familia del municipio mediante el programa de Sección 8.
Deberán alquilarla por este programa por al menos cinco años, establece el contrato.
El proceso. La propiedad llegó a manos del BTC de Vega Baja como donación por parte del municipio, que adquirió la titularidad dentro del Programa de Manejo de Estorbos Públicos en un proceso judicial de expropiación. Ese proceso se formalizó por resolución el 14 de julio de 2025, y posteriormente autorizó su cesión al Banco de Tierras. La transferencia se formalizó mediante escritura el 24 de septiembre de 2025.
El BTC de Vega Baja evaluó la condición y el valor de la estructura, y realizó una convocatoria pública en la que daban prioridad a residentes del municipio, hijos de residentes y personas de la diáspora interesadas en regresar a su pueblo. También evaluaron su capacidad económica para restaurar la propiedad y si la necesitaban como primera residencia o si la alquilarían como vivienda asequibie.
Las evaluaciones se realizaron por puntuaciones, según la prioridad. Luego, también se evaluó el precio de la oferta. Finalmente, seleccionaron a los compradores que cumplían con los requisitos. El contrato de compraventa se firmó el 16 de octubre.
“La recuperación de propiedades abandonadas requiere coordinación, planificación y el compromiso de convertir los procesos legales y administrativos en resultados concretos para las comunidades. Desde el CRH, apoyamos estos esfuerzos para que propiedades que representaban un problema puedan transformarse en alternativas de vivienda asequible. Este primer cierre demuestra la importancia de ese trabajo colaborativo”, dijo Pesquera.
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Próximos pasos del Banco de Tierras de Vega Baja
Además de las tres propiedades que se pusieron en venta, el BTC de Vega Baja cuenta con al menos ocho propiedades más declaradas estorbo público y donadas por el municipio.
Díaz adelantó que la Junta del BTC de Vega Baja discutirá en su reunión de noviembre cómo se dispondrá de estas propiedades para que sirvan de vivienda asequible. Podrían rehabilitarlas con el dinero recibido por la venta o venderlas “as is” para que un comprador las rehabilite y las destine a vivienda asequible.
Mientras tanto, el municipio continúa sus esfuerzos para declarar y expropiar estorbos públicos con el propósito de que, eventualmente, se conviertan en viviendas para los vegabajeños.

















